5 días de Breathwork para soltar lo que frena lo que quieres
Durante cinco días vamos a trabajar el merecimiento y la abundancia desde el cuerpo. Dos sesiones en directo conmigo por Zoom y, entre medias, un audio cada día para trabajar desde casa, que te llega por el grupo de WhatsApp. Es gratis y lo haces desde tu casa.
Apúntate gratis
Nombre, correo y WhatsApp. Tarda menos de un minuto y no se pide ninguna tarjeta.
Al apuntarte entras en el grupo de WhatsApp del reto. Por ahí llegan los audios y los enlaces de Zoom.
De miércoles a domingo. Zoom el miércoles a las 20:00 h y el domingo a las 19:00 h, hora peninsular.
Día 1 y día 5 en directo por Zoom. Días 2, 3 y 4, un audio para trabajar desde casa.
Más los dos Zoom: el miércoles, una hora y cuarto; el domingo, unas dos horas.
Si estás aquí, probablemente
Una pareja que te trate bien. Un trabajo mejor. Dinero para no depender de nadie. Tiempo para ti. Lo has pensado mil veces y no termina de llegar, o llega y se va. Casi nunca es por falta de ganas ni de esfuerzo. Tiene que ver con lo que tu cuerpo aprendió de pequeño sobre lo que te toca recibir.
Has repetido frases bonitas por las mañanas y te has imaginado esa vida mil veces. Y no cambia nada, porque eso no se guarda en la cabeza. Se guarda en el cuerpo.
Dar, ayudar y sostener te sale sin pensarlo. Pero cuando te toca recibir un regalo, un elogio o un precio justo por tu trabajo, algo dentro se encoge.
El dinero entra y se va. Una relación empieza bien y acabas en el mismo sitio de siempre. Como si hubiera un techo que no se ve y no te dejara pasar de ahí.
No es mala suerte. Son cosas que aprendiste cuando todavía no sabías decir que no. En estos cinco días vas a entender de dónde vienen y vas a empezar a soltarlas con la respiración.
Por qué un reto y no una sola sesión
Una sesión suelta te remueve, pero al día siguiente vuelves a tu rutina y el cuerpo vuelve a lo de siempre. Respirando un poco cada día, el cuerpo tiene tiempo de notar el cambio y de quedarse con él.
Por eso son cinco días seguidos: para que no te lo tengas que creer, sino que lo notes tú.
Te remueve, lo notas esa noche y a los dos días parece que no ha pasado nada.
Respiras cada día, ves cómo cambia lo que sientes y lo compartes con más gente que está pasando por lo mismo.
Los cinco días
Cada día tiene un tema. Los días 2, 3 y 4 te llega un audio para trabajar desde casa: una respiración activa en la que te llevo a conectar con algo concreto y a liberarlo. Ese día, además, te escribo en el grupo para saber cómo vas y para que cuentes cómo te ha ido. No es obligatorio contestar, pero ayuda mucho.
Te explico con palabras normales qué es el merecimiento, qué tiene que ver con el dinero, con tus relaciones y con el tiempo que te das, y por qué se queda guardado en el cuerpo. Después hacemos juntos una primera respiración corta, para que veas cómo es y cómo se siente. Dura una hora y cuarto, más o menos.
Una respiración activa de unos 20–30 minutos. Conectas con lo que te pasa en el cuerpo cuando te toca recibir (una ayuda, un regalo o un sí) y sueltas la culpa que aparece.
La pregunta del día: ¿qué es lo que más te cuesta recibir?
Vamos a la raíz. En esta respiración activa conectas con tu niño o niña interior y con lo que aprendió en casa sobre el dinero, sobre pedir y sobre cuidarse, y lo liberas.
La pregunta del día: ¿qué frase sobre el dinero oías en casa?
Muchos de los frenos ni siquiera son nuestros: son patrones que vienen de la familia y que repetimos sin darnos cuenta. En esta respiración activa conectas con lo que cargas de los tuyos y lo devuelves.
La pregunta del día: ¿qué estás cargando que no te corresponde?
El día más largo y el más profundo del reto, en domingo para que puedas vivirlo con calma: casi una hora de respiración guiada en directo, tumbado, con los ojos cerrados y con música. Después, un rato para compartir cómo has vivido estos cinco días. Al final te cuento qué es el Método Ser, por si quieres seguir conmigo. Escucharlo no te compromete a nada.
Lo único que te pido
El reto es gratis, pero funciona si lo haces. No hace falta experiencia ni nada especial, solo esto:
Unos 20–30 minutos para el audio, en un sitio donde puedas tumbarte y nadie te interrumpa.
Miércoles 4 a las 20:00 h y domingo 8 a las 19:00 h. Con la cámara encendida y tu nombre puesto en Zoom, para que pueda dirigirme a ti. Al final abrimos un círculo para compartir: habla quien quiera.
Te recomiendo mucho contar en el grupo cómo te ha ido cada respiración, aunque sea con una frase. Compartirlo y leer a los demás es parte de la experiencia.

Quién te va a acompañar
Llevo más de diez años acompañando procesos en sesiones individuales, en grupos y en talleres presenciales de respiración. Han pasado más de doscientas personas por mi consulta.
Antes de todo eso yo vivía exactamente así. Estuve casada veinte años, dándolo todo y sin permitirme casi nada, y me fui dejando de lado tan despacio que no me di cuenta.
Hoy tengo dos prótesis cervicales. Es lo que pagó mi cuerpo por años cargando cosas que no me tocaban.
Mi cuerpo no falló. Mi cuerpo habló. Y yo no lo escuché, porque nadie me había enseñado a hacerlo.
Lo que vas a trabajar en el reto no sale de un libro. Sale de haber hecho ese camino yo primero, y de haberlo hecho después con muchas personas que sentían que lo bueno siempre era para los demás.
Palabras reales
“Me has derribado un muro que tenía desde la infancia.”
“Terminé agradecida y con la sensación de que mis padres están cerca de mí, porque yo soy parte de ellos. Para mí, una experiencia muy potente.”
“Me levanté sin el peso y la presión de hombros a espalda. Estoy muy relajado.”
“He dormido muy bien y me encuentro en paz y armonía.”
“He dormido como una princesa y muy agradecida por todo.”
“Llegué pensando que era una sesión de relajación más. Salí llorando sin saber muy bien por qué, y esa noche dormí del tirón por primera vez en meses.”
“María no te dice lo que tienes que sentir. Te acompaña y ya está. Yo llevaba años explicando mis dolores en consultas y era la primera vez que alguien los relacionaba con mi vida.”
Para que no haya sorpresas
Antes de apuntarte
Sí. No hay que poner ninguna tarjeta ni ningún dato de pago. El último día cuento el Método Ser, que es de pago, y quien quiera entra. Quien no, se queda con el reto entero.
El reto está pensado para quien no ha hecho nada de esto nunca. Todo va guiado paso a paso y en ningún momento tienes que saber qué toca. La mayoría de personas que vienen no habían hecho Breathwork en su vida.
Apúntate igual. Los audios de los días 2, 3 y 4 los haces cuando mejor te venga. Si un día no puedes estar en el Zoom, te dejo la grabación en el grupo para que no pierdas el hilo. Aun así, te recomiendo estar en directo: la respiración se vive distinta cuando estoy ahí sosteniendo al grupo.
La cámara, sí: en los Zoom tiene que estar encendida y con tu nombre puesto, para que pueda verte y dirigirme a ti mientras respiras. Hablar, no: al final abrimos un círculo para compartir y habla quien quiera. En el grupo de WhatsApp te recomiendo contar cómo te ha ido cada día, porque compartirlo es parte de la experiencia.
Es imprescindible, tanto para los Zoom como para los audios: un sitio tranquilo donde puedas estar tumbado/a cómodamente y sin interrupciones, auriculares (mejor de diadema), una manta y un antifaz o algo para taparte los ojos. Y ese día, no comer de manera abundante en las 3 horas antes y no tomar cafeína ni teína desde la mañana. Para los audios, elige un momento en el que no acabes de comer.
Porque los correos se pierden entre promociones. En el grupo te llegan los audios, los enlaces de Zoom y los mensajes del día sin que se te pase nada. Puedes salirte cuando quieras.
La respiración que hacemos es activa, así que en algunos casos hay que adaptarla. Si estás embarazada o tienes epilepsia, asma, problemas de corazón, glaucoma o hipertensión, escríbeme por privado antes de empezar y lo valoramos. Y si estás en un proceso terapéutico, coméntalo con tu profesional: esto no sustituye ningún tratamiento.
Del miércoles 4 al domingo 8 de noviembre
Cinco días, desde tu casa y gratis. Con una respiración que te llevas puesta aunque después no vuelvas a saber nada de mí.
Apuntarme al Reto Merecer