Hola a tod@s, mi nombre es Maria y soy la fundadora del centro de terapias holístico Gaya en Calma, vivo en Menorca junto a mis dos maravillosos hijos, y sí, soy madre soltera.
Hoy me decidí hacer mi primera entrada a mi blog contando una experiencia personal que me toco vivir hace unos dos meses aproximadamente. Yo ya llevaba tiempo en lista de espera para una operación de cervicales, tenía la C5, C6, y C7 afectadas, el nivel de afección era tan grande que se me dormía todo el lado derecho de mi cuerpo, desde el brazo hasta los pie.
Si os soy sincera me daba pánico entrar a quirófano, era mi primera vez, y además siendo madre soltera todo se me complicaba un poco más, ¿donde dejo a mis hijos cuándo tenga que desplazarme a Mallorca para la operación? ¿A quién le pido que me acompañe?
Siempre he sido una persona muy independiente, por vivencias no me toco otra que espabilar y aprender hacer todo sin pedir ayuda, cuándo la pedía pocas veces se me ofrecía.
Pero volviendo al tema inicial, os voy a contar todo el proceso, como me entere que me iban a operar, mi ingreso, el antes y el después de la operación, y la recuperación en casa.
Aparte de ser terapeuta holística soy voluntaria en la Asociación Española Contra el Cáncer, uno de los días habituales de mi voluntariado son los miércoles de cada semana, que me desplazo al hospital que tenemos aquí en Menorca Estoy dos horas en el hospital de día, para atender, escuchar y lo que haga falta, a todas y cada una de las personas que están allí. Si os soy sincera, lo hago por mí, no sabéis la inmensa felicidad que me da hacer está actividad semanalmente.
El miércoles día 15 de Mayo estaba en el hospital haciendo mi voluntariado junto a una gran compañera, en un momento dado mi compañera me pregunto a ver si ya me habían dicho algo de la operación, le explique qué no, pero en ese momento decidí acceder a la página del hospital donde iba a ser intervenida quirúrgicamente, el hospital Universitarios Son Espases, y acceder a mis datos del paciente. Allí me salía que en 7 días me intervenían quirúrgicamente, tengo que admitir que no hice mucho caso a lo que allí ponía, no era la primera vez que lo consultaba y me salían pocos días para la intervención y al final nunca llamaban.
Se lo comente a mi compañera sin darle mucha importancia, a lo que ella me sugirió que ya que estaba en el hospital de referencia en Menorca, Hospital Mateu Orfila, porque no me acercaba a traslados y preguntaba. Me quede pensando, pero al final decidí hacerle caso, y menos mal que le hice caso!
Cuando termine mi voluntariado me acerque a traslados para informarme, pensando que sería como las últimas veces, pero cuál fue mi sorpresa? Que la persona que me atendió, primero busco en su ordenador sin éxito, de repente saco un montón de papeles de un archivo, empezó a buscar y……. sorpresa TE OPERAN EN 4 DÍAS.
Ya os podéis imaginar la cara que se me quedo, en segundos pasaron mil cosas por mi mente, ¿qué hago con los niños?
Tengo que ir acompañada si o si, ¿a quién le pido este gran favor?
¿Qué hubiese pasado si no le hago caso a mi compañera y no voy a preguntar?
¿Quién cuidara de mis perritos durante mi estancia en el hospital?
Me hubiesen avisado el viernes por ejemplo? Siendo una operación en una isla distinta, tenía que hacer mil gestiones con el IB Salud. No os voy a engañar, me puse histérica…….
Me dirigí a mi coche, tenía 40 km por delante para llegar a mi casa, mi cabeza no podía encontrar respuesta a las mil preguntas que me hacía. Así que decidí quedarme en el coche, cerrar los ojos y ponerme a meditar, eso me ayudo a calmarme muchísimo, me ayudo a tranquilizarme. Acto seguido aparecieron mis guías y maestros ascendidos para ayudarme a tranquilizarme, os recuerdo que tenía terror a entrar a un quirófano, y después me guiaron con todos y cada uno de los pasos que tenía que hacer, y a quien llamar para solucionar todas y cada una de mis preguntas a las que no encontraba respuesta.
Encendí mi coche, me puse música, me encanta escuchar música y cantar, me ayuda a relajarme, a subir mi vibración y a desconectar de mi mente, y me dispuse a recorrer los 40 km hasta llegar a mi casa.
Tenía muy claro todo lo que tenía que hacer, así que cuando llegue, llame a mi madre para que se quedara con los niños, llame a mi hermano para que me acompañara, después me fui al centro de salud para tramitar toda la documentación necesaria para poder trasladarme a Mallorca para la intervención. Todo había salido como mis guías y maestros me indicaron que saldría.
Estaba feliz, pero aún me quedaba un paso que dar…… Contarle a mi hijo pequeño, el está muy pegado a mí, lo de la operación, así tan de golpe, recordad que era miércoles y yo ingresaba el domingo, y además su hermano mayor estaba lejos, pasando unos días en Finlandia.
En ese momento entendí que todo había salido así para nuestro mayor beneficio, tanto el de mi hijo pequeño y también para el mío, mis guías y maestros ascendidos ya me indicaron que para su crecimiento necesitaba vivir está experiencia sin tener a su hermano cerca, y yo necesitaba soltarlo para que el pudiera avanzar viviendo sus propios obstáculos.
Cuándo tuve todo esto solucionado me centre en mi, mis nervios aún seguían, y decidí que tenía que llegar al hospital tranquila y con una vibración elevada.
Así que empecé a dedicarme tiempo a mí, aplicarme las terapias que tanto había estudiado y sabía que daban resultado, no solo porque lo había probado en mi misma, sino por toda la gente que había llegado a mí y estaban satisfechas con la aplicación de las terapias.
Al día siguiente de la noticia, empecé mi día como cada día, meditando, cuando finalice mi meditación decidí que en ese momento necesitaba aplicarme, mi terapia Elevación Cuántica del Alma, con ella aparte de conseguir aliviar los dolores físicos que padecía también conseguí aliviar mis miedos. Así que lo repetí 2 veces por día, combinado con canalización diaria con mis guías y maestros ascendidos, hasta el domingo que era mi día de ingreso.
El domingo por la mañana me desperté como cada día lo primero que hice fue hacer una meditación, luego preparé las cosas para los días que mi hijo pequeño tenía que pasar en casa de mi madre y preparar todo lo que yo necesitaba para trasladarme de isla.
Cuándo lo tuve todo preparado llego el momento de aplicarme mi terapia Gaya en Armonía, una potente sanación energética activando mi energía Kundalini. Fue un antes y un después literalmente. Después de esta aplicación lo veía todo más claro, mi miedo había desaparecido y estaba feliz, si lo que lees, feliz de que por fin me operaran.
Llegué al hospital, me ingresaron y me avisaron que la operación sería al día siguiente…..
El día de la operación vino el enfermero a primera hora para avisarme que al final hasta el mediodía no bajaría a quirófano, lo que lleve peor de esas horas fue el no poder beber ni gota de agua. Me prepare según las indicaciones que me había dado el enfermero y me puse a meditar y aplicarme cuántica. Sabía que había mucha gente mandándome energía, cuántica, reiki, luz…. Para que todo saliera bien, y desde aquí vuelvo agradecerles a todos y cada uno de ellos este gesto tan bonito que tuvieron conmigo.
Por fin llegó el gran momento, a las 14:30 h me vinieron a buscar para bajarme a quirófano, era la última operación programada, así que cuándo entre a la zona de quirófano me encontré con todos los celadores y enfermeros esperando mi llegada. Personas muy empáticas que mientras iba pasando con la camilla me iban saludando y dándome ánimos.
Entre a quirófano casi enseguida y en poco tiempo ya no recuerdo nada…… Me desperté en reanimación, confundida, no sabía si me habían operado o no…… me tocaba el cuello y notaba algo duro y de mi boca solo salía me han operado o lo he soñado, jajajajajajaja. En ese momento apareció una enfermera para explicarme que si me habían operado y que todo había salido muy bien.
Al cabo de un rato vinieron a buscarme, primero pase por rayos para comprobar si las prótesis estaban bien colocadas, poca delicadeza tuvo la chica de rayos al bajar mi cabeza, lo hizo de golpe lo que hizo que yo chillara de dolor.
Después me subieron a planta, allí tenia a mi hermano acompañado de dos maravillosas personas que estuvieron pendientes de mí en todo momento.
¿Os confieso una cosa? Solo tenía muchas ganas de comerme un donut de chocolate, jajajajaja. Le pregunte a mi hermano a ver si me lo había comprado y antes de que contestara el enfermero vino y me dijo nada de comer ni beber hasta mañana, que cabreo me pille, jajajaja, pero al cabo de nada entendí el porqué, le llevaron la cena a mi compañera de habitación y solo del olor que desprendía la comida me entraron unas nauseas enormes, me tuvieron que dar medicación para que no fuera a más.
No me voy alargar explicando la noche que pase, solo os diré que no pude dormir nada del gran dolor que pase. Pase desde el domingo por la tarde que ingrese hasta el miércoles por la mañana que me mandaron a casa, sin dormir, sin comer, no podía por la intubación y pasando unos dolores insoportables, el post operatorio de esta operación es muy doloroso, y en el hospital solo me administraban paracetamol intravenoso, aunque suplicara llorando que por favor me dieran algo más fuerte.
Al día siguiente de la operación vino el médico que me opero, nos explico que la operación había salido muy bien, me habían puesto dos prótesis en los discos afectados y también me habían ampliado los conductos de los nervios y de la medula ya que estaban los espacios medulares eran reducidos y los túneles nerviosos limitados. Una operación de 5 horas, él estaba feliz por lo bien que había salido.
Le pedí que por favor me diera medicación más fuerte ya que no podía dormir, comer o incluso beber me costaba, al principio se negó, pero al final conseguí que me diera Nolotil entre las tomas de paracetamol. Ordeno a la enfermera que me quitase la vía y que a partir de ahora la medicación toda vía oral. Imaginaros el suplicio de tragarse una pastilla cuándo tienes todo el interior del cuello hasta los pulmones con un dolor insoportable, yo lo comparaba a cuándo tienes anginas muy fuertes pero multiplicado por diez. Nos explico que al día siguiente me daría el alta hospitalaria y podría volver a Menorca. Yo conozco mi cuerpo y sabía que no estaba para volver aún a casa, se lo dije, pero ni caso.
Dejando aparte toda la conversación con el médico, que fue mucho más extensa de lo explicado aquí.
Pase el día y la noche con muchos dolores, y hasta con fiebre. Se lo comente a la enfermera que vino por la mañana, no estaba para irme a casa, y me dijo que hablaría con el médico, algo que por lo visto no funciono, ya que a las 10:00 de la mañana me aparecieron dos residentes para darme el alta, eso sí, como tenía que coger un avión comercial para volver a Menorca me dieron dos calmantes muy potentes para el vuelo, imaginaros mi cara y mi respuesta después de haber estado suplicando llorando medicación fuerte durante dos días….
Como anécdota os contare que llegue al aeropuerto de Mallorca, tenía que cambiar mi hora de vuelo así que me dirigí a un mostrador de iberia que estaba lleno, estaba en la fila esperando cuándo se me acerco un trabajador de Iberia, al ver mi cara de dolor literalmente, aunque ya me había tomado mis calmantes potentes, se preocupo por mí y me busco sitio en el siguiente vuelo que salía dirección a Menorca, pase le control sin acordarme de dejar el bolso en la cinta, ni de vaciar el bolso de líquidos, así tal cual… tuve la suerte de encontrarme con personas de gran corazón que entendieron mi situación y no me pusieron ninguna pega, aunque pitase y entrase líquidos.
Cuándo ya estábamos sentados en la puerta de embarque, se nos aceraron dos chicos, esos que están en el aeropuerto para ayudar a las personas enfermas o mayores, se ve que me vieron tan malita que me confundieron con otra persona.
Al cabo de un rato los vimos llegar con la persona que estaban buscando, una señora mayor en silla de ruedas que se notaba que estaba malita. A mi hermano le hizo gracia la situación y empezó a reírse, a lo que yo me gire y muy seria le dije: Ves estos chicos que no son médicos se han dado cuenta que no estoy nada bien, y en cambio el médico, que ha estudiado una carrera médica, se ha especializado para ser neurocirujano, no se ha dado ni cuenta de lo mal que estoy.
Pase el vuelo de esa manera, cada movimiento del avión era un suplicio para mis cervicales, llegamos a Menorca y del aeropuerto a casita.
Esos días me traslade a casa de mi madre, ya que no estaba nada bien para estar en casa y encargarme de todo. Mi madre me cuido y me mimo muchísimo.
Estuve 15 días viviendo en su casa, apenas comía por los dolores que tenia, dormía literalmente sentada, no podía estar tumbada de ninguna de las maneras, al día siguiente de mi llegada empecé a tener fiebres altas, así que no me toco otra que volver al hospital de Menorca para que me revisaran. Me trataron muy bien, me hicieron una analítica completa de sangre y un cultivo de orina, todo salió bien, pero el médico decidió que igualmente me recetaría antibiótico, ya que durante a operación me sondaron, y como él me explico, a veces no hay infección de orina en sí, pero si puede quedar alguna pequeña bacteria.
Al día siguiente de mi visita al hospital, decidí que no podía estar más así, llevaba desde antes de la operación que no podía ni meditar de los dolores que tenia, así que cuando desperté decidí volver a mi rutina diaria de meditación y aplicación de mi terapia Elevación Cuántica del Alma, que sorpresa me lleve cuándo mi dolor se alivió de forma inmediata. Así que decidí aplicarme la Elevación Cuántica del Alma 3 veces por día.
Poco a poco fui disminuyendo mis tomas de medicación, ya que con la terapia me daba cuenta que no me hacían falta. Llego el día de ir a quitarme las grapas que me pusieron, en ese momento ya no tomaba nada de medicación. 15 grapas me quitaron del cuello.
Ese mismo día decidí junto a mis hijos, volver a mi casa, aunque en casa de mi madre estaba muy bien cuidada y muy a gusto, no hay nada como estar en tu casa.
En casa seguí, y sigo con la aplicación de las terapias, sin tomarme medicación voy aliviando los dolores que aún tengo con ellas.
He podido retomar mi proyecto Gaya en Calma, que con tanto amor llevo trabajando muchísimos meses, he podido retomar mis formaciones y poder atender a mis pacientes, algo que me hace inmensamente feliz.
En pocos días vuelvo a Mallorca a la revisión médica, y espero que me manden ya a fisioterapia y a rehabilitación.
Se me ha hecho un poco larga la primera entrada a mi blog, aunque os he resumido bastante mi experiencia, quería contaros todo lo vivido y que vierais que las terapias holísticas han sido y siguen siendo mis mejores aliadas.
Espero y deseo de corazón que mi experiencia te sirva de guía y ayuda si estás o tienes que pasar por algún momento similar.
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Gracias por leerme
Un abrazo lleno de luz para tod@s vosotr@s
Maria